Educación desecha la antigüedad de los interinos para elegir plaza. La Opinión de Málaga. 7 de Enero.

classic Classic list List threaded Threaded
1 message Options
Reply | Threaded
Open this post in threaded view
|

Educación desecha la antigüedad de los interinos para elegir plaza. La Opinión de Málaga. 7 de Enero.

Mainake
http://empleadospublicosmalaga.wordpress.com/2012/01/07/educacion-desecha-la-antiguedad-de-los-interinos-para-elegir-plaza-la-opinion-de-malaga-7-de-enero/



35.000 profesores esperan convocatoria

Educación desecha la antigüedad de los interinos para elegir plaza

Un informe del Gobierno concluye que el tiempo trabajado de un temporal no computa como el del funcionario




Alumnos y profesores del IES Los Alcores, en Mairena del Alcor (Sevilla). Juanma Rodríguez

DANIEL CELA. SEVILLA. Hace más de dos meses que 35.000 profesores andaluces esperan a que la Consejería de Educación anuncie la convocatoria anual de concurso de traslados, un procedimiento en el que los funcionarios sin destino definitivo tienen que solicitar obligatoriamente una plaza vacante (también concursan profesores con puesto fijo que quieren cambiar de colegio).

El concurso de traslados se ha retrasado dos meses porque el pasado verano el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Europea dictó una sentencia que convulsionó a la administración pública: el dictamen obligaba a equiparar los derechos adquiridos de los interinos con el de los funcionarios. El fallo surgía a raíz de un recurso interpuesto por un funcionario de la Administración General de la Junta que solicitaba que se le reconociera el tiempo de servicios como interino en un proceso de promoción interna. La Consejería de Educación no supo entonces si ese dictamen era aplicable a la administración educativa o si, por el contrario, afectaba exclusivamente a empleados de la administración general.

En realidad todas las administraciones del país, desde la estatal a las autonómicas, quedaron temporalmente paralizadas por esa sentencia, que provocó una enorme incertidumbre jurídica. Educación decidió no pillarse los dedos y, antes de convocar el concurso de traslados, elevó una consulta al Ministerio del ramo, entonces dirigido por Ángel Gabilondo, que a su vez lo dejó en manos de la Abogacía del Estado.

La respuesta se retrasó más de lo esperado, pero finalmente llegó hace dos semanas, en plena Navidad: el gabinete jurídico del Gobierno concluye que el tiempo de trabajo de un interino no computa igual que el de un funcionario docente. La Consejería, por tanto, hará pública la convocatoria del concurso de traslados la semana que viene, en los mismos términos que el año pasado, es decir, desechando la antigüedad de los interinos para la elección de plaza.

El ejemplo de otras CCAA

Fuentes de la Consejería admiten que, además del informe, en su decisión ha pesado el hecho de que otras comunidades autónomas ya hubieran optado por mantener el modelo vigente (Cataluña, Aragón, Baleares, Galicia, Navarra, Ceuta y la ciudad de Melilla).

La decisión de la Junta iba a ser polémica de cualquier forma, porque suponía beneficiar a un colectivo en detrimento de otro. Imaginen dos maestros, cada uno con 20 años de profesión. El primero trabajó un año de interino y 19 como funcionario de carrera. El segundo trabajó 19 años como interino y accedió a una plaza fija el último curso. Para el tribunal europeo, ambos trabajadores deben tener los mismos derechos.

Para la Junta, el funcionario tiene prioridad, computa 19 años de experiencia, mientras que el interino sólo puede acreditar uno, aunque haya impartido clases el mismo tiempo que su compañero. De haberse aceptado el esquema europeo, el reparto de plazas en el sistema escolar andaluz habría sufrido un vuelco inédito. En los últimos cinco años, gracias a un sistema de oposiciones que priorizaba la experiencia, muchos interinos han logrado plaza fija. Algunos entraron después de 15 o 20 años sin destino definitivo, y el fallo europeo les habría dado preferencia para elegir plaza. Todos los funcionarios que empezaran a dar clases después que ellos se habrían visto relegados, aunque hubieran aprobado las oposiciones a la primera.

La decisión final de la Consejería era susceptible de enfrentarse a una lluvia de recursos en los tribunales, o desde un frente o desde el otro.

En el concurso de traslados participan cada año entre 30.000 y 35.000 docentes, un tercio de la plantilla.

Es un procedimiento que busca estabilizar al profesorado, sustituyendo puestos provisionales por definitivos, pero también tiene un segundo objetivo: conciliar la vida familiar y laboral. Los profesores usan permisos de traslados para intentar acercarse lo más posible a su ciudad de origen. Los docentes más jóvenes intentan lograr una plaza lo más cerca de una capital de provincia, donde la rotación de personal es menor. Los sindicatos calculan que se tarda entre 10 y 15 años de media en obtener el destino definitivo que uno busca.